Pero una noche, de esas que creí perdidas, jugando a las escondidas con el amor me encontré; y así fue que me robaron algo valioso, estoy agonizando y le quiero pedir, por dios que usted busque por mí a la mujer que me robó de una mirada mi sensible corazón
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario